Evitar el desperdicio de comida en tiempos de confinamiento ayuda a disminuir impactos en el medio ambiente

Uno de los temas que deberían ocupar tiempo de análisis a nivel familiar especialmente en las comunas que están o estarán en confinamiento a partir de mañana, es la importancia de consumir raciones de comida que permitan aprovechar los alimentos y evitar desecharlos. Esto, porque según cifras de la FAO, el 42% del desperdicio de comida en el mundo se produce en los hogares, representando las frutas, verduras y pan fresco los alimentos sin preparar que más se tiran, acción que además implica desperdiciar toda la cadena productiva previa, que incluye recursos como agua, superficie agrícola y energía, además de tiempo, dinero y mano de obra.

Si bien es necesario mantener un consumo responsable durante todo el año y evitar el desperdicio alimentario, con el avance de la pandemia de Covid-19 se hace más prioritaria que nunca esa práctica y más aún en épocas de confinamiento como la que están viviendo los habitantes de las regiones de Arica-Parinacota y Antofagasta, a la que se sumarán a partir de mañana viernes a las 22 horas los residentes de Iquique y Alto Hospicio y un total de 38 comunas de la Región Metropolitana.

La medida que tiene por finalidad disminuir el alza de casos de contagio que se ha verificado en los últimos días, también invita a una planificación de consumo de alimentos, dadas las restricciones de salida para abastecimiento.

Desperdicio de comida en Chile

En relación con la cuantificación de las pérdidas y desperdicios de alimentos en Chile, se han realizado diversos estudios sobre el tema. Uno de ellos a cargo de la Universidad de Santiago (USACH), a partir de un trabajo exploratorio en terreno, llegó a estimar las pérdidas para lechuga en 16.550 unidades/hectárea, y papa en 1,08 toneladas/hectárea durante la cosecha, y de 1,7 ton/ha  durante el almacenamiento. De igual manera, en lo que respecta al producto pan, el desperdicio a nivel de hogares en la Región Metropolitana alcanzó los 63,3 kilos por familia al año. En tanto, la Universidad de Talca, el año 2011, realizó el estudio “Cuánto alimento desperdician los chilenos”. Por otro lado, a través del programa “Cero Pérdida de Materia Prima en la Industria Alimentaria” de Corfo, se cuantificó la pérdida de materia prima en la agroindustria, desde su recolección hasta su recepción en la planta, con el fin de proponer soluciones que permitan disminuir las pérdidas e incorporar innovación a los procesos.

Información Mundial

Según la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y Alimentación (FAO), cada año 1.300 millones de toneladas de alimentos producidos para consumo humano se desperdicia en el mundo. Es decir, un tercio de la producción global se pierde en las cadenas de producción, de transporte, en los locales de venta o bien termina en la basura de nuestras casas. Se trata de una cifra astronómica, que se busca reducir a la mitad al año 2030 en el marco de los Objetivos de Desarrollo Sostenibles (ODS).

La huella de carbono del despilfarro de alimentos se estima en 3.300 millones de toneladas equivalente de CO2 de gases de efecto invernadero liberados a la atmósfera por año.

El volumen total de agua que se utiliza cada año para producir los alimentos que se pierden o desperdician se calcula en 250 km3. Del mismo modo, 1.400 millones de hectáreas –el 28% de la superficie agrícola del mundo- se usan anualmente para producir alimentos que se pierden o desperdician.

Los países en desarrollo sufren más pérdidas de alimentos durante la etapa de producción agrícola, mientras que en las regiones de ingresos medios y altos, el desperdicio tiende a ser mayor a nivel del comercio al detalle y el consumo.

El 42% del desperdicio se produce en los hogares, representando las frutas, verduras y pan fresco los alimentos sin preparar que más se tiran.

Desperdiciar alimentos supone un impacto en el medio ambiente y una enorme pérdida de recursos como agua, superficie agrícola y energía, además de tiempo, dinero y mano de obra.

“¿Cómo podemos permitir que se desechen los alimentos cuando más de 820 millones de personas en el mundo continúan pasando hambre todos los días?”, dijo en octubre delaño pasado el director general de la FAO, Qu Dongyu, durante el lanzamiento de la campaña global #StopTheWaste (Alto al desperdicio) del Programa Mundial de Alimentos de la ONU para crear conciencia sobre este tema.

Se trata de un problema global del que nuestro país no está ajeno, más aún considerando que en Chile el sector agrícola, pecuario y forestal genera una intensa actividad primaria y secundaria proveedora de alimentos. Pero este problema no se trata sólo de pérdida de alimentos, sino también de los recursos que fueron utilizados para su producción: agua, energía, uso del suelo, maquinaria, combustibles, mano de obra, envases y materiales de embalajes, entre otros, por lo que avanzar en la mayor sustentabilidad de la industria alimentaria mundial depende más de los consumidores que de los productores.

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