El particular sonido de las ballenas azules en Chile que las transforma en una población única en el mundo

Investigadora británica descubrió que el canto de las ballenas en Chile es diferente al del resto de la población mundial de este mamífero, el más grande del planeta. Luego de casi 14 años de estudiar esta especie, logró determinar que los especímenes que recorren los mares chilenos tienen su propio dialecto “el canto chileno”

Susannah Buchan, oceanógrafa inglesa, especializada en el área de investigación de la ecología y la acústica de las ballenas, llegó a Chile en 2007 con el objetivo de escuchar a las ballenas azules (Balaenoptera musculus).

Susannah Buchan oceanógrafa británica que investiga la población de ballenas azules en Chile

La ballena azul del Pacífico suroriental se alimenta en el Golfo del Corcovado, en la Patagonia chilena, durante el verano antes de pasar el invierno en el Pacífico tropical. En el Corcovado la investigadora británica trabaja durante el verano austral, junto a sus colegas de la Universidad de Concepción para monitorear el ambiente de alimentación de la ballena azul.

 “Nosotros instalamos hidrófonos en el fondo marino o ponemos hidrófonos sobre vehículos autónomos, para monitorear la distribución de las ballenas a lo largo de la costa chilena y luego ocupamos sensores oceanográficos para medir cuánto plancton, cuánto krill hay en el oceáno, cuál es la temperatura del agua, cuál es la salinidad, para entender los factores ambientales que explican esa distribución que estamos viendo a través del uso de micrófonos submarinos, que son los hidrófonos”, comenta la oceanógrafa.

Tras años de escuchas y horas de grabaciones, Buchan pudo concluir que las ballenas azules que habitan en los mares de Chile tienen un canto propio, diferente al de todas las demás ballenas azules del mundo y que son, de hecho, una población única. Cuando la científica descubrió eso, pudo comenzar a rastrearlas y entonces entendió que el principal lugar de alimentación de estas ballenas es la Patagonia, aunque también es posible verlas en caleta Chañaral de Aceituno, en la Región de Atacama, y en el archipiélago de Juan Fernández.

El canto chileno

El canto de las ballenas es un sonido de baja frecuencia, casi imperceptible al oído humano. Susannah Buchan lo registra y trata de interpretarlo; ¿qué se cantan las ballenas? ¿sobre dónde encontrar krill? ¿se avisan que viene un barco en contra? ¿por qué el ambiente marino de la Patagonia es tan rico en alimento para la ballena azul?

Unos de sus descubrimientos ha sido que la ballena azul en Chile tiene su propio dialecto, “el canto chileno”, distinto a las demás poblaciones en el mundo. Los cantos registrados se transforman en una huella digital acústica que permite también rastrear los movimientos del mamífero más grande del planeta.

“En general, el canto de las ballenas azules en todos lados son pocos sonidos de muy baja frecuencia, realmente no se perciben por el oído humano. El canto chileno es un poco particular porque tiene más sonidos. Entonces la importancia de que haya un dialecto único, es que nos permite hablar de una población única, que no son animales que van de paso, sino que son animales del Pacífico Sur Oriental”, asegura la investigadora.

Enemigos naturales y humanos

Una de las cosas que se sabe a nivel mundial, que las ballenas, además de sus enemigos naturales y humanos, sufren también producto de la contaminación acústica. Para un cetáceo un barco a millas de distancia puede significar un estruendo tan insoportable que altera su comportamiento e interacciones sociales.

“Me emociono mucho en este trabajo”, cuenta la oceanógrafa después de semanas en el mar esperando el paso de una ballena azul. Para ella cada segundo de su canto es mágico.

La investigadora recordó que las ballenas azules hoy en día se encuentran en peligro de extinción, porque fueron cazadas por siglos y actualmente se ven amenazadas por distintos impactos humanos. “Las amenazas más fatales son los enmallamientos en arte de pesca y también colisiones con embarcaciones grandes”, recuerda Susannah Buchan, agregando que la contaminación acústica del océano, el cambio climático y la sobrepesca son otras fuentes de amenaza para esta ballena, la más grande del mundo.

Cómo Protegerlos

“Queremos entender su distribución, su ecología, para poder proteger sus zonas de alimentación, sus rutas migratorias y finalmente asegurar que estos animales se recuperen”, concluye.

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