Diciembre 1, 2022

El actual verano en el hemisferio norte trajo condiciones extremas “sin precedentes”

En el Valle de la Muerte (Death Valley) de California, USA, se han registrados temperaturas este mes que, de confirmarse oficialmente, serían las más altas registradas en el mundo hasta ahora

Intensas olas de calor en Norteamérica, que incluyen temperaturas que llegaron a los 54,4 grados o inundaciones en el centro de Europa, son parte de los antecedentes que  investigan en la Organización Meteorológica Mundial (OMM), para confirmar su relación con el cambio climático.

El organismo con sede en Ginebra relacionó la ola de calor en Norteamérica con el cambio climático y ahora estudia si otros fenómenos como las altas temperaturas en Escandinavia o las inundaciones en Europa Central podrían estar vinculados al calentamiento de los océanos y el Ártico.

Lluvias

La portavoz de la organización, Clare Nullis, destacó hoy en conferencia de prensa que partes de Europa Occidental recibieron en los pasados dos días (14 y 15 de julio) precipitaciones que normalmente se reciben en dos meses, causando desastres especialmente en Alemania y Bélgica.

En el caso de Alemania, el número de víctimas mortales en el intenso temporal con tormentas e inundaciones que azota el oeste del país, ascendió a al menos 80 personas, mientras que 1.300 continúan desaparecidas, según el último balance de las autoridades de este día 16 de julio.

Inundaciones en Schuld, Alemania / Imagen de Agencia Efe

Varios países en alerta

Otros países de la zona, como Francia, Países Bajos y en Suiza, se mantienen en alerta ante la persistencia de las lluvias, en sistemas hidrográficos que ya se acercan a niveles límite.

La situación, causada por la persistencia de bajas presiones especialmente sobre Alemania, contrasta con la ola de calor que se vive más al norte en Europa, donde Finlandia vivió el mes de junio más cálido del que se tiene registro, con 27 jornadas consecutivas con más de 25 grados, una temperatura inusual en esa latitud.

En Norteamérica, afectada este mes por una ola de calor acompañada de graves incendios en Estados Unidos y Canadá, Nullis recordó que se midieron el 9 de julio 54,4 grados en Death Valley (California), una temperatura que de confirmarse igualaría a la más alta registrada en el planeta hasta la fecha.

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