Proponen integrar acciones por la biodiversidad y el combate al cambio climático para evitar el colapso del planeta

Una investigación publicada el viernes pasado por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) subraya los grandes beneficios que ofrece integrar las medidas en favor de la biodiversidad y el combate al cambio climático, a partir de nuevos datos y enfoques analíticos, porque es la última oportunidad

De acuerdo con el informe Fortaleciendo las sinergias: cómo la acción para lograr los objetivos mundiales de conservación de la biodiversidad pos-2020 puede contribuir a mitigar el cambio climático, la conservación de 30% de áreas terrestres en ubicaciones estratégicas podría salvaguardar 500 gigatoneladas de carbono almacenado en la vegetación y los suelos, –aproximadamente la mitad de las reservas de carbono terrestres vulnerables del mundo–  y reducir el riesgo de extinción de casi nueve de cada 10 especies terrestres amenazadas.

El informe fue lanzado este viernes 13 de noviembre en un evento convocado por el Programa ONU-REDD como parte de los Diálogos Carrera hacia el Cero de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC).

La investigación, elaborada por el Centro Mundial de Vigilancia de la Conservación del PNUMA (PNUMA-WCMC) y varios socios, analiza las reservas de carbono en áreas naturales identificadas como prioritarias para cumplir los objetivos propuestos de conservación de la biodiversidad.  Al hacerlo, se pueden asegurar mayores beneficios para las personas y el planeta.

El informe muestra que la coordinación de áreas prioritarias para conservar tanto la naturaleza como las reservas de carbono es clave para alcanzar objetivos ambiciosos climáticos y de biodiversidad. También destaca las áreas en las que la acción de conservación global puede aportar más a los esfuerzos para cumplir los objetivos de biodiversidad y mitigación del cambio climático.

Los autores destacan la interconexión entre las crisis del clima y de pérdida de biodiversidad y argumentan que las soluciones basadas en la naturaleza, sustentadas en una toma de decisiones inclusiva y que reconozcan los derechos a la tierra de los pueblos indígenas y las comunidades locales, son especialmente cruciales para actuar de manera efectiva frente a ambas crisis.

“No hay solución al desafío climático sin una contribución total de la naturaleza. Como muestran tanto el informe del PNUMA-WCMC y como el trabajo del Programa ONU-REDD, si somos capaces de comprender los aportes de la naturaleza a la mitigación del cambio climático, también habremos logrado el objetivo de la conservación de la biodiversidad”, dijo Inger Andersen, directora ejecutiva del PNUMA.

Biodiversidad brasileña en primer lugar

El análisis identifica conocidas zonas clave de biodiversidad como las regiones más importantes para priorizar las soluciones climáticas basadas en la naturaleza. Estas incluyen: el Bosque Atlántico de Brasil, Mesoamérica, gran parte de los biomas mediterráneos y el sudeste asiático, así como otros puntos críticos en la costa del oeste de África, Papua Nueva Guinea y el bosque húmedo del este de Australia. Otras áreas importantes debido a sus grandes cantidades de carbono incluyen las tierras bajas al sur de la bahía de Hudson, el bosque amazónico y la cuenca del Congo.

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