Lanzan Atlas de Riesgo Climático para Chile “ARCLIM”

Herramienta importante para el diseño de políticas públicas y la implementación de medidas de adaptación al cambio climático.

El Ministerio del Medio Ambiente en conjunto con el Centro de Investigación del Clima y la Resiliencia (CR2) y el Centro de Cambio Global (CCG-Universidad Católica de Chile), desarrollaron la herramienta ARCLIM, la cual se focaliza en el riesgo climático que experimentaremos para el periodo 2035 a 2065.

Esta plataforma incorpora una serie de mapas de riesgos relacionados con el cambio climático para Chile, empleando un marco conceptual común y una base de datos consistente incluyendo diversos sectores con cobertura nacional, convirtiéndose así en una herramienta importante para el diseño de políticas públicas y la implementación de medidas de adaptación frente a este fenómeno.

Por esta razón, la Ministra de Medio Ambiente Carolina Schmidt, junto con el Ministro de Ciencias, tecnología, conocimiento e información, Andrés Couve, dieron el vamos al lanzamiento de ARCLIM; plataforma integrada y dinámica con cobertura nacional y resolución comunal, que muestra el riesgo frente al cambio climático de acuerdo con las proyecciones climáticas futuras.

Esto ocurre, gracias al financiamiento del Gobierno Alemán, a través de la sociedad alemana de cooperación internacional. Arclim se basa en la definición de que el riesgo de climático representa el potencial de impactos desfavorables sobre personas, sistemas naturales y sectores económicos producto de la ocurrencia de condiciones climáticas adversas

La Ministra Schmitds, enfatiza en el trabajo colaborativo con el mundo de la ciencia, y recordó que la idea del “Atlas de Riesgo Climático es en marco de la COP 25, para disminuir la vulnerabilidad de chile frente al cambio climático.

“Las realidades de cada territorio son muy distintas, por eso es muy necesario una radiografía específica de cada comuna de nuestro país, para medir y prevenir los riesgos presentes en cada lugar, como también las oportunidades que se generan para la adaptación territorial al cambio climático”, señala la autoridad ambiental.

El Ministro Couv, explica como la ciencia puede aportar al buen uso de esta herramienta y la importancia del avance y desarrollo regional para la toma de decisiones. “Este esfuerzo de coordinación reúne a cerca de 17 centros científicos del país, que participaron en la elaboración de este atlas en un lenguaje único y conceptual que se pone al servicio de la comunidad.

Tenemos la gran oportunidad de hacer el análisis a escala del territorio nacional para identificar los problemas, pero sabemos que aún existen brechas, de cómo transformar este conocimiento en política pública.

Por eso la importancia del trabajo vinculado con el Ministerio del Medio Ambiente, desde la evidencia científica a la sistematización del trabajo en regiones y como eso transita a las políticas públicas que se requieren para articular y contextualizar la información, destacó la autoridad.

Además, Couve, señala la importancia de la información Hídrica del país, agricultura y la incorporación de todos los sectores que se involucran en este Atlas.

En la instancia, participaron científicos que lideraron este estudio, representados por Rene Garreud (CR2 – Universidad de Chile) y Francisco Meza (Centro Cambio Global – PUC), quienes respondieron al panel de preguntas de 5 sectores que están afectados y relacionados a este atlas del cambio climático; Bernardo Larraín, SOFOFA/ Joaquín Villarino, Consejo Minero/ Gloria Timmermann, Bolsa de Santiago /Felipe Alessandri, Alcalde de Santiago/ Francisca Tondreau, The Nature Conservancy

René Garreu, representante del Centro de Resiliencia del Clima de la Universidad de Chile, destaca la importancia de la Biodiversidad en el territorio nacional y las amenazas e impactos a los que están expuestos los actores productivos.

“El riesgo del cambio, o el cambio marginal, se ha notado en la sequía que estamos viviendo, los incendios forestales, y la urgencia en proteger la biodiversidad de especies de fauna y flora que existen en nuestro país y reforzar los 12 sectores del Atlas de riesgo y sus cadenas de impacto”, señala el profesional.

Estos 12 sectores los componen Agricultura; Acuicultura, Minería, Turismo, Pesca Artesanal, Energía eléctrica, Recursos hídricos, infraestructura costera, Bosques nativos, Plantaciones forestales, Biodiversidad y Salud, Bienestar humanos -asentamientos.

Y la metodología para estimar el riesgo climático son: La exposición; La presencia de personas, medios de subsistencia, servicios y recursos ambientales, infraestructura, o activos económicos, sociales o culturales, en lugares que podrían verse afectados negativamente.

Amenaza; Corresponde a una condición climática cuya potencial ocurrencia de que puede resultar en pérdidas de vidas, accidentes y otros impactos en salud, como también en pérdidas de propiedad, infraestructura, medios de subsistencia, provisión de servicios, ecosistemas y recursos medio ambientales.

Vulnerabilidad: Se compone de una variedad de conceptos y elementos, entre ellos la sensibilidad o susceptibilidad al daño y la falta de capacidad para responder y adaptarse.

Sensibilidad: Es determinada por todos los factores no climáticos que afectan directamente las consecuencias de un evento climático.

Capacidad adaptativa: La capacidad de las personas, instituciones, organizaciones y sistemas para enfrentar, gestionar y superar condiciones adversas en el corto y mediano plazo, utilizando las habilidades, valores, creencias, recursos y oportunidades disponibles.

En Ñuble, ha crecido el desarrollo regional con respecto al cambio climático. El gran motor del desarrollo regional es lograr que la energía renovable sea compatible con la producción agrícola y ser parte de un ecosistema productivo. Patricio Caamaño, Seremi de Medio Ambiente, señala: “El 23 de octubre, y gracias al interés de más de 30 representantes de distintos servicios públicos, privados y establecimientos de educación superior, se conformó el primer Comité Regional de Cambio Climático en Ñuble (CORECC), esto nos permitirá avanzar en el desarrollo sostenible y generar nuevas estrategias que nos ayuden a afrontar importantes desafíos en nuestro territorio. Los CORECC serán la principal institucionalidad para movilizar la acción climática regional en función de la realidad de Ñuble y sus prioridades”, concluyó.

Conocer el detalle respecto de los riesgos e impactos del cambio climático en las diferentes comunas de Chile para un periodo histórico (1980 a 2010) y para el mediano plazo (2035 a 2065), permitirá que todos los actores involucrados puedan tomar mejores decisiones sobre medidas de adaptación y mitigación adecuadas para los diversos territorios del país, considerando nuevos diseños las proyecciones asociadas al cambio climático

ARClim no es el “informe final” del riesgo del cambio climático para Chile, sino una herramienta simple y poderosa que permitirá aplicaciones en el sector público y privado, tanto a nivel central como local, que permitirá potenciar la acción climática en Latinoamérica y el caribe con especial foco en la adaptación para mejorar la calidad de vida de las personas en sus territorios.

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