Brasil se retracta tras anunciar bloqueo financiero contra la deforestación en la Amazonia encargada de la producción del 20% del oxígeno en el mundo

El Ministerio de Ambiente informó que las acciones para evitar el avance de la pérdida de bosque en la Amazonia brasileña quedaban interrumpidas por un bloqueo financiero. Horas después, el Gobierno se retractó argumentando que realizó una liberación económica.

La vasta Amazonia, región conformada por territorios de siete países sudamericanos, abarca más de 780 millones de hectáreas de selva húmeda tropical, lugar donde habita el 10 por ciento de la biodiversidad del planeta. Sus árboles centenarios son los encargados de producir cerca del 20 por ciento del oxígeno del mundo y más del 17 por ciento del agua.

Brasil es dueño de la mayor parte de la Amazonia, con más de 514 millones de hectáreas, un título que peligra por la acelerada deforestación registrada en los últimos años debido a la falta de compromiso del Gobierno del Presidente Jair Bolsonaro, mandatario que no ha ocultado su preferencia por favorecer las actividades agropecuarias e industriales a costa de los bosques tropicales.

Coincidentemente con estas declaraciones, la deforestación en Brasil aumentó 51 por ciento solo durante primer trimestre de 2020 y según el Global Forest Watch, en 2019 Brasil perdió más de 1,3 millones de hectáreas boscosas, cifra que lo ubica en el tope del ranking de los países más deforestados en el mundo. Le siguen de lejos la República Democrática del Congo, Indonesia, Bolivia, Perú, Malasia, Colombia, Laos, México y Camboya.

El viernes pasado, un anuncio del Ministerio de Ambiente de Brasil sacudió al planeta: informó que todas las operaciones para combatir la deforestación en su terruño amazónico quedaban interrumpidas a partir de este lunes por un bloqueo financiero impuesto por la Secretaría de Presupuesto Federal (SOF) del Ministerio de Economía.

En una nota de prensa, el Ministerio de Ambiente aseguró que la SOF determinó el bloqueo de 60 millones de reales, 20,9 millones de reales en fondos del Instituto Brasileño de Medio Ambiente y Recursos Naturales Renovables (Ibama) y otros 39,7 millones de reales en recursos del  Instituto Chico Mendes para la Conservación de la Biodiversidad (ICMBio).

La decisión del Ministerio de Ambiente incluía paralizar las operaciones para combatir los incendios, que incluyen 1.346 brigadistas, 96 camiones  y cuatro helicópteros, al igual que las acciones del Ibama para luchar contra la deforestación, que cuenta con 77 inspectores, 48 vehículos y dos helicópteros.

Retractación

Horas después del anuncio de ayer, el Ministerio de Ambiente actualizó el comunicado de prensa y se retractó de la hecatombe boscosa que arrojaría la primera decisión. “Informamos que se realizó una liberación económica de los recursos del Ibama e ICMBio. Por lo tanto, las operaciones para combatir la deforestación ilegal y los incendios se llevarán a cabo con normalidad”.

Es decir que se levantó el bloqueo financiero por 60 millones de reales realizado de la Secretaría de Presupuesto Federal a ambas instituciones y se mantendrán todas las operaciones para combatir la deforestación ilegal en la Amazonia, así como las acciones para combatir incendios en el Pantanal y otras regiones del país.

Aunque el anuncio da un parte de tranquilidad, medios brasileños afirman que el país atraviesa un momento crítico en materia ambiental por las decisiones del Gobierno del Presidente Jair Bolsonaro, quien ha sido severamente criticado por la destrucción de la selva amazónica.

“Los empresarios brasileños y los inversionistas extranjeros han exigido al gobierno acciones más efectivas para la región, ya que ha habido repercusiones en el ámbito económico”, dijo el portal Amazonia Agora.

BBC informó que hay una disonancia entre el ministro de Ambiente, Ricardo Salles, y el vicepresidente, Hamilton Mourão. “Mourão le dijo a los periodistas que Salles se había apresurado por la suspensión de las operaciones y que éstas continuarían, ya que el Gobierno estaba buscando recursos para seguir con las acciones en Amazonas y Pantanal”.

En una entrevista con el diario O Globo, Salles manifestó que el vicepresidente solo garantizó el dinero después de que el ministerio se pronunciara sobre el bloqueo: “Ya estaba bloqueado y lo desbloquearon ahora. Pero no voy a discutir con el vicepresidente”, aseguró BBC.

El Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF) expresó que poner en riesgo la Amazonia es poner en riesgo a las personas. “La deforestación y los incendios tienen un impacto directo en la pérdida de biodiversidad, mayores emisiones de gases de efecto invernadero, amenaza a la vida de los pueblos indígenas y poblaciones tradicionales, además de incrementar las actividades ilegales y las enfermedades respiratorias”.

Según la organización, los trágicos incendios de 2019 se están repitiendo en 2020. “En la Amazonia hay un 45 por ciento más de incendios que en los últimos 10 años, fuegos en la bioma que son criminales y avanzan más rápidamente por el robo de tierras públicas, la invasión de mineros y la tala ilegal”.

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